Nuevas historias, nuevos proyectos.

No sé si os pasa a vosotros que, cuando llega la noche y os acostáis a dormir, todas aquellas cosas que durante el día han quedado en segundo plano acuden a vuestro cerebro peleándose por tener protagonismo. A mi sí me sucede, sobre todo cuando se está gestando una historia.

Ahora mismo me encuentro corrigiendo un manuscrito que verá la luz el próximo 2017 en un sello digital de una editorial. Es muy pronto para hablar de él (faltan muchos meses), solo diré que es una historia íntima y contemporánea. Tengo otra terminada, a la que puse punto y final hace apenas un mes, y que está a falta de todo, hasta incluso de leer de un tirón. De esta segunda aún no tengo claro siquiera qué haré con ella,  le falta poso, asentarse, redondearse. Aún está muy verde. Habrá que esperar el veredicto de las lectoras cero y rectificar aquello que no tenga sentido, además de recomponer esas pequeñas zonas oscuras que siempre aparecen y completar lo que se vea inconcluso. Es contemporánea también y, como la anterior, íntima y de personajes. Pero lo que me viene a la cabeza cada vez que me paro a pensar es otra cosa.
Va, lo diré de golpe: vuelvo a la paranormal. Sí, habéis leído bien, tras la excursión y el baño de contemporánea, el mundo de la fantasía llama de nuevo a mi puerta. Aunque realmente mis historias paranormales mantienen los pies en la tierra y en el fondo tienen, o intentan tener, trocitos de realidad.

Lo que ocupa mis pensamientos no es una continuación de la saga, bueno, sí, pero no. Sí porque se mantiene el universo creado, los personajes que existen están ahí, viven ahí. La jerarquía es la que es y eso no va a cambiar. No porque sus historias ya están cerradas y esta nueva, aunque paralela, es diferente.
La trama va cobrando fuerza, es cierto, mi cabecita no para, pero estos personajes son especiales, nacieron hace mucho y toca documentarse. La época de la que son hijos y lo que han vivido a partir de ahí, les hace ser como son. Así que, paciencia, este proyecto tardará en salir a la luz. De momento solo tengo al protagonista principal y poco más, pero poco a poco van apareciendo detalles, momentos...
Crear, darles vida, es para mi un proceso lento, pero seguro que, dentro de nada, tendré el corcho de la pared dónde escribo lleno de notitas que me servirán para darle forma a esta nueva historia. 

Esta es una rueda que gira y gira.
Gracias por seguir ahí.

Comentarios

  1. Pues nos dejas con la miel en los labios pero me alegra que vuelvas a la paranormal, es un género que me encanta aunque últimamente lo tengo abandonado. Quizá con tu nueva novela vuelva a cogerle el gusto.
    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Gracias, Noemí.
      Son modas y ahora la paranormal pues está en segundo plano. Las editoriales y el grueso de lo que se publica va encaminado a otras cosas. Y hay tanto para leer.
      Esa novela aún tardará, pero pasito a pasito... Todo llega.
      Un abrazo.

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