¿Mapa o brújula?

Para aquellos que no sepáis de qué estoy hablando os contaré que hay varias formas de abordar un escrito. A grandes rasgos, si eres un escritor de los que lo tienen todo controlado; de los que elabora un plan y se ciñe a él; de los que estructuran la historia y la gobiernan con mano dura; de los que conocen todas y cada una de las escenas y el lugar y el orden en el que sucederán; de los que atan a sus personajes en corto para que no empiecen a hacer de las suyas y acaben siendo lo que tú no quieres que sean... Eres un escritor mapa. 
Si por el contrario conoces la historia y a tus "protas", pero les dejas cierta libertad de maniobra, si tienes la cabeza llena de ideas que cambian y hacen que la trama gire hacía lugares que ni siquiera podrías sospechar; si te dejas llevar... tu corazón te convierte en brújula.
Esto es solo una forma de hablar, en la realidad no es algo tan drástico, las dos formas de trabajo tienen sus puntos de encuentro, claro, pero para que me entendáis: o cerebro, o corazón.

Cuando yo empecé en esto lo hice movida un poco por la necesidad de calmar las voces que llenaban mi cabeza. Nunca me planteé que se convirtiera en algo tan serio como lo siento ahora. Fue un "allá voy y que salga lo que quiera", pero después de siete novelas, las cinco de la saga, mi debut con una contemporánea y otra que anda por ahí medio perdida, ya tocaba hacer bien las cosas, o al menos plantearlas, con más rigor y seriedad.
Y puede que alguien piense: "¿Y no tomas siquiera notas?" ¡Por supuesto que sí! Nada más con los cinco libros de la saga me hubiera perdido sin una cronología que evitase que mis personajes no estuvieran dónde y cuándo no debieran estar, una biografía más o menos extensa, según su papel en la trama, de todos ellos, y muchos datos de documentación que debían estar muy cerca de mí para evitar ponerlos en lugares inexistentes o mal detallados. Pero hasta ahí.

Siempre he intentado ser más racional de lo que en realidad soy en lo que hago, aunque el corazón está ahí y generalmente es quien gobierna. Lo que sí os puedo decir si me aceptáis un consejo es que nunca, nunca, os dejéis llevar por el estómago. Las veces que lo he hecho no ha salido bien y, aunque después te arrepientas y a lo hecho pecho, a pesar de las disculpas y el deseo de enmendar errores, la cosa no ha tenido mucho arreglo.
Así que antes de empezar la historia que ahora me trae de cabeza, compré un corcho grande, chinchetas de mil colores, y, en un buen montón de papelitos, empecé a organizar la batalla. Pinchos rojos para los personajes, amarillos para desarrollar y explicar, azules para las escenas entre los protagonistas... No puedo poneros foto porque descubriría demasiadas cosas, pero la verdad es que impresiona. Creedme si os digo que no cabe un alfiler. Pero... le he sido infiel. Ahora que llevo al menos casi un tercio del manuscrito, muchas de las anotaciones me sirven, pero otras voy a ir de cabeza si quiero aprovecharlas. Esta visto que planificar hasta el último detalle no es lo mío.

Brújula, mapa... En realidad, ¿qué más da lo que tú quieras ser? Tus impulsos, tu corazón y, por supuesto, tu cerebro se encargarán de escribir.





Comentarios

  1. Yo quiero ver eso corcho!!!! ¿Aunque sea de lejos y borroso? XD Lo has explicado muy bien, Cris. Me siento muy identificada, más porque muchas veces me gustaría tener ese mapa, al menos en mi cabeza, pero está visto que lo que mejor me funciona es meterme en el bosque y ver qué pasa. Es una aventura, y estoy de acuerdo contigo, lo necesitamos todo. Esperaré para ver dónde te lleva el camino ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De verdad que me propuse hacerlo bien, o, al menos mejor. Lo del corcho es muy visual y puedes ir cambiando cosas de sitio, lo que es genial, claro. Quitas, pones... y ayuda verlo todo de golpe, pero... la aventura es la aventura y me temo que en futuros proyectos, aunque siga usándolo, le seguiré siendo infiel.
      Mil gracias, Marisa!
      Y sobre lo de verlo... de momento nada de nada! XD
      Gracias por pasarte.
      Mua!

      Eliminar

Publicar un comentario