¿Y por qué un minué? - Mil mariposas.

Este es el primero de una serie de artículos que voy a etiquetar como "Making of" (el "tras las cámaras" o el "cómo se hizo" que se utiliza en el cine), para contaros algunas curiosidades de los libros y el porqué algunas escenas son así y no de otro modo.
Está claro que serán pequeños spoilers, pero prometo no desvelar nada que afecte a la trama. A los que ya conocéis la saga os servirá para contrastar la imagen que yo propongo con la que tenéis y al resto... pues espero que os intrigue y le deis una oportunidad.



En Mil mariposas, segundo libro de la serie, hay una parte de la trama, unos capítulos, que hacen un guiño al mito de Pigmalión, que tan bien se retrató en el musical My Fair Lady. Para situaros recordad la gran película, del mismo título, dirigida por George Cukor que contaba con Rex Harrison y Audrey Hepburn en sus papeles protagonistas y que se realizó tras el éxito en los teatros de dicho musical.

Me refiero, claro está, a la relación entre profesor y alumna. Si en el filme ella es una joven florista y él un envarado profesor de fonética, aquí tenemos a una chica independiente, moderna y decidida, y a un vampiro de cuatrocientos años un tanto excéntrico, además de arrogante, seductor y calavera.

Tienen que ir a un baile de máscaras ambientado en el período barroco y ella necesita aprender a bailar el minué. Y ¿quien mejor que alguien que vivió en primera persona la época para enseñarle?



También os preguntaréis, ¿que por qué elegí un minué y no un vals o cualquier otro baile? Pues sobre todo porque es caballeroso, de ritmo lento, de saludos, de posturas galantes, en el que las parejas bailan sin apenas tocarse. Se miran, se tantean, se rozan las manos... y por ello entran en juego las miradas, las sonrisas, las palabras... Ahí lo dejo.

"Él puso la mano en posición esperando que ella apoyase la suya y al verla dudar, preguntó:
―¿Quieres que me ponga guantes?
―No, no, claro que no.
Levantó su mano hasta tocar la del vampiro y solo con rozarle los dedos sintió que se le erizaba el vello de todo el cuerpo. La sensación le hizo entornar los ojos, pero la voz profunda de Olivier la sacó del trance al oír como suavemente hablaba muy cerca de su sien.
―La espalda erguida, aprieta el trasero, cuadra tus hombros, la mirada arriba. Eso es".

Si sois lectores de la saga ya conocéis el salón de baile de Olivier. Aparece en casi todos los libros. Es lugar indiscutible para reunirse, entrenar o para bailar como ahora. Si no habéis leído aún ninguna de las cuatro novelas que están publicadas, imaginad: suelos de tablas de madera colocadas en espiga; grandes espejos apoyados en las paredes enteladas; la pintura del techo imitando la bóveda celeste con angelotes músicos en las cuatro esquinas, los grandes candelabros dorados...
Un marco incomparable.


No he conseguido que Daniela y Oliver nos enseñaran como se baila un minué, pero unos actores sí se han prestado a ello.
En cuanto a la música me he tomado unas pocas licencias.




Si hay alguna escena que os apetezca comentar me lo decís y vemos si es posible hacerlo sin demasiados spoilers.
Un beso y hasta la próxima.


Comentarios

  1. Es una gran idea, me encanta la idea de ir sabiendo más cositas sobre la saga...
    Gracias por compartirlo !

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    1. Gracias, Maribel!
      Empezaba a pensar que no le había gustado a nadie. :)
      Me pensaré un par de escenas más a ver que os parece.
      Un beso y mil gracias.

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  2. Hola Crissi!
    Pues como he dicho en el blog de Samantha... Si ya tengo ganas de leer tus libros, con estas cosas me entran más :D
    Gracias por compartir cosas así, eso siempre viene bien y hace que estemos más cerca de los personajes y de la autora, en este caso tú.
    Besos y feliz finde! <33

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    1. Hola, Sandra! XD
      Pensé que sería gracioso contaros de dónde salen algunas cosas de los libros. Hay muchos detalles que se piensan y que después se dispersan en el texto.
      Muchísimas gracias por pasarte.
      Mil besos!

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