Bso.

Cuando escribimos, no siempre, pero sí muchas veces, en tu cabeza vuelan los retazos de una canción, o pequeños flashes de una escena del cine. La mente, sin querer, hace relaciones y por combustión espontánea aparecen miles de cosas que pueden tener o no tener relación. 

Es un poco como cuando haces una búsqueda en Google, escribes una palabra para documentarte sobre algo y, si eres de dispersión rápida como yo, acabas mirando vídeos de gatos que saltan por la ventana y que, como está cerrada, se chocan contra un cristal.
¿Lo veis? Ya me estoy desperdigando. No hay forma de centrarse en el tema que me trae hoy aquí. Venga va. Retomando el hilo:
 Lo que nos inspira
 cuando nos sentamos a escribir.
En mis novelas, como supongo que en las de todos los escritores, hay muchas cosas que no aparecen, pero que subyacen en mi interior y que forman un todo. A veces, el argumento, los personajes, el momento... te permite incluir uno de esos apuntes de inspiración.
Quizá otro día os cuente más, hoy me lo he encontrado de nuevo por casualidad, y quiero compartir este momento con vosotros, porque para mí fue bastante especial. 


Para todos los que os habéis leído BAJO LA PIEL DEL LEÓN, sabéis que hay una escena (tranquilos para los que no, que voy a intentar no hacer spoilers) en la que el grupo llega a Venecia y se sienten atraídos por una melodía que suena en la calle.
Quien haya estado en la ciudad de los canales podrá imaginar mejor la puesta en escena: Es de noche, diciembre, y, a pesar de que el frío húmedo del mar se filtra por todas partes, una melodía lejana se les cuela bajo la piel. Quien toca no es otro que Jack. Un vástago de Jean Jacques que tiene trescientos años y que, por supuesto, ahora lo comprobaréis cuando escuchéis la pieza, es violinista.

Cerrad los ojos, pensad en un trazado de calles estrechas de la época medieval, soñad con la luna en lo alto, escuchad y... dejaros llevar.


Comentarios

  1. Se me han puesto los pelos como escarpias, escuchando la melodía...preciosa !!!
    Gracias por compartir esa escena y la música.
    Besitos !

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    1. Gracias a ti, Maribel!
      A mi también me emocionó, y bueno, todavía lo hace. Todas y cada una de las veces que corrigiendo he llegado allí, no he podido evitarlo, me he dejado llevar.
      Un abrazo grande!!!

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  2. Qué bonita, al igual que tus palabras!!
    Yo no escribo, pero me imagino que es difícil hacerlo y plasmar en palabras todo lo que sientes. Y sí, yo también me disperso... ;)

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    1. Hola, Sandra!
      Pues es más fácil de lo que parece, o bueno, quizá no. Simplemente es algo que sientes y lo haces. Yo no suelo trazarme un plan preciso, es decir, no me hago una lista de capítulos y escribo lo que acontecerá en cada uno: no soy escritora mapa. Yo tengo una idea y voy apuntando cosas al azar en una libreta, perfilo muy mucho los persones, sé cual será el final y lo que pasará entre medias, pero voy dejando que todo fluya y que si tiene que cambiar, lo haga. Y sale de todo, pero sale.
      Gracias por pasarte.
      Un día haremos una reunión de Dispersiones rápidas S.A.

      Besos!

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  3. Y lo bien que lo pasamos??? A mi Air de Bach me recuerda una merienda al aire libre, una tarde de mayo, risas y cantos de pájaros de fondo, pero ¿ves? La diferencia en la interpretación hace que también me trasnporte a esa Venecia fría y decandente <3 <3 <3 <3 <3 Me han encantado la entrada, hasta lo de los gatos que se chocan contra el cristal... XD Un beso!!!

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    1. ¿No me digas que a ti no te ha pasado nunca? Me refiero a lo de los gatos.
      A veces digo: "He encontrado esto en Google..." y ante la pregunta de dónde, la respuesta suele ser: "No preguntes".
      La música es capaz de llevarte y traerte a miles de sitios...
      Algún día os hablaré del Chachachá que sale en Sol de invierno :P
      Mil abrazos, Marisa!!!

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  4. Siempre he adorado esa canción, desde las clases de música del colegio.
    No escribo, al menos no como vosotras. Pero muchas veces cuando leo le pongo banda sonora a los libros, no siempre. Incluso cuando los libros hablan de sus propias canciones, no me sirven y les pongo yo las mías (no me matéis escritoras jajajaj)
    Supongo que la mente juega a veces, pero también es una manera de buscar caminos para lo que tiene que hacer.
    Gran entrada.
    Besos

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    1. Bueno, Cris.
      Es bonito que cada uno le pueda dar una versión a los libros. Cada lector tiene una visión distinta de cómo son los personajes y se emociona de forma diferente con las situaciones que te plantea el autor.
      Cuando estaba escribiendo esa escena sentí que esa pieza era perfecta, creí que trasmitía aquello que yo quería decir, por eso la escogí.
      Gracias por pasarte y comentar.
      Besos.

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  5. Preciosa entrada Crissi! Lo que me he reído con los gatos :D y lo que me has emocionado con esta canción y Venecia, pues tengo unos hermosos recuerdos allí, justamente en la plaza de San Marcos frente a una orquesta tocando con los violines. Ahora ya me he puesto nostálgica, jejeje.
    Muchos besos guapa!

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    1. :D Es que es así. Los que nos dispersamos, pasamos de una cosa a otra con facilidad y bueno un poco era ese el símil. Empiezas por algo y acabas en su opuesto (en el mejor de los casos). A mí hay cosas muy curiosas que me han servido de inspiración para alguna escena o personaje y, después, las miras desde fuera y piensas... y ¿cómo he sido capaz de relacionarlo?
      Sí... Venecia tiene algo especial, pero nada de nostalgias. Siempre hay que pensar en qué harás cuando vuelvas!
      Un beso!!

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