FIN

Que satisfacción da escribir la palabra FIN y saber que es definitiva.
¿Suena a despedida? Pues no lo es.


Lo que ocurre es que por fin le he dado forma al segundo de mis escritos y he conseguido acabar lo que tenía aparcado desde hacía mucho tiempo.
Esta historia la escribí entre septiembre de 2012 y febrero/marzo del año siguiente y estaba terminada, pero entrelazada entre otras dos. He tenido que cortar por lo sano y extraerla como si fuera un experimentado cirujano. Pero ya está.

Al final, han sido 81.856 palabras, organizadas en un prólogo compuesto por dos capítulos. El texto completo dividido en 24 capítulos más, y un corto epílogo.

El título aún no es definitivo, y el texto evidentemente tampoco, porque aunque ha pasado por un par de filtros y alguna corrección, aún tiene que pasar por las manos de unas buenas amigas. Mi horda particular de lectoras beta, que han de dar el visto bueno.
Tras ello, para darle la forma final aún quedan unas cuantas correcciones finales más exhaustivas que le den la forma definitiva... pero ahí está.

Ya es un hecho.

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